Inicio y Final
Inicio.
Sólo se veía el verde. Verde por todos lados. El clima, inmutable, no ayudaba mucho. La humedad los hacía flaquear fácilmente. Los caballos comenzaron a enfermar. Fue en la segunda semana cuando comenzaron a ver sombras, movimientos rápidos. Hasta que un día sobre sus cabezas volaron flechas. Miles de flechas. Todo era verde y las flechas volando. Unos hombres de color, casi desnudos, los estaban atacando.
Final.
No voltees, se dijo a sí mismo. Una gota de sudor le bajaba por la nariz. Sintió el metal frío en su cabeza. Su corazón latía como nunca. Giró su cabeza despacio, y luego el cuerpo, hasta quedar de frente al arma. Levantó la mirada, y vio la cara de un niño. Sucio y con sangre en su ropa. El niño le sonrió y disparó el gatillo. Despertó. Le dolía la cabeza.






